Una gaviota que se había tragado un pez se desgarró la garganta. Y yacía muerta en la playa. Cuando la vio un milano dijo: «Tienes lo que te has merecido, porque aunque naciste para volar hacías la vida en el mar».
Los que dejan su forma natural de vivir y se lanzan a otra totalmente distinta naturalmente son desdichados.Moraleja
Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.