aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 192

La liebre y la zorra

Una liebre preguntó a una zorra: «¿De verdad obtienes tantas ganancias, y por eso te llaman zorra?». La zorra respondió: «Si no me crees, ven a cenar a mi casa». La liebre la siguió, pero al llegar descubrió que la zorra no tenía otro alimento que su propia invitada. «Ahora lo entiendo», dijo la liebre: «tu nombre no viene de las ganancias, sino de tus engaños».

A los indiscretos muchas veces les ocurre un mal muy grande cuando se dejan llevar por su indiscreción.
Moraleja
El boletín

Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.