Una perra que llevaba un trozo de carne cruzaba un río. Al ver su propia sombra en el agua supuso que había otra perra con un trozo mayor, soltó el suyo y se dispuso a coger el de ella. Le ocurrió que se quedó sin ninguno de los dos, al no conseguir el uno porque ni siquiera existía y el otro porque el río lo había arrastrado.
*Al intentar obtener una ganancia mayor pero imaginaria, el codicioso puede perder lo que ya posee.Moraleja
Nº 36La zorra y el perroUna zorra, que se había introducido en un rebaño de ovejas, cogió un corderillo lechal y fingía besarle tiernamente. Al preguntarle un perro por qué…Leer la fábula →
Nº 178El perro invitado a comer o El hombre y el perroUn hombre preparaba una comida, pues había invitado a uno de sus amigos íntimos. Su perro invitó a otro perro diciéndole: «Amigo, ven aquí a comer…Leer la fábula →
Nº 2El vendedor de estatuillasUn hombre que había tallado un Hermes de madera lo llevó a la plaza y trataba de venderlo. Como no se acercara ningún comprador y quisiera atraerse a…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.