Una serpiente y un cangrejo vivían en el mismo sitio. Y el cangrejo se comportaba con la serpiente leal y amistosamente. Ésta, en cambio, era pérfida y malvada. Aunque el cangrejo continuamente la animaba a obrar con rectitud con respecto a él y a imitar su buena disposición, ella no le hacía caso. Por eso, irritado, cuando observó que dormía la cogió del cuello y la mató; y, al verla tiesa, dijo: «¡Eh tú!, no debías ahora ser recta, cuando has muerto, sino cuando te lo aconsejaba: y no estarías muerta».
Esta fábula naturalmente podría decirse contra aquellos hombres que, siendo malvados con sus amigos en vida, dejan sus buenas acciones para después de su muerte.Moraleja
Nº 115La víbora y la zorraUna víbora era arrastrada en la corriente de un río sobre un matojo de cambrones y una zorra que pasaba, al verla, dijo: «Digno de la nave el piloto».Leer la fábula →
Nº 214El bandido y la moreraUn bandido mató a un caminante y, cuando los vecinos se pusieron a perseguirlo, lo abandonó desangrado y huyó. Al preguntarle unos que caminaban en…Leer la fábula →
Nº 221El lobo y el corderoUn lobo vio a un cordero bebiendo en un río y buscó un pretexto razonable para devorarlo. Aunque estaba situado río arriba, acusó al cordero de…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.