Una zorra que estaba subida en un seto resbaló y, a punto de caerse, se agarró de una zarza para evitarlo. Y, como se hiriera y dañara las patas por sus pinchos, le dijo: «¡Ay de mí!, pues recurrí a ti en demanda de ayuda, me has dejado peor». «¡Mira ésta! —dijo la zarza—, te equivocaste al haber querido agarrarte de mí, que acostumbro a agarrarme de todo.»
Del mismo modo son necios quienes recurren a la ayuda de aquellos a quienes les es más natural hacer daño.Moraleja
Nº 32La zorra y las uvasUna zorra hambrienta, al ver unos racimos que colgaban de una parra, quiso apoderarse de ellos, y no pudo. Apartándose, se dijo a sí misma: «Están…Leer la fábula →
Nº 38La zorra y el mono elegido reyEn una asamblea de animales un mono se puso a bailar, se ganó a los demás y lo eligieron rey. La zorra, sintiendo envidia de él, al encontrar en una…Leer la fábula →
Nº 150El cangrejo y la zorraUn cangrejo que había ido a parar a una playa desde el mar vivía solo. Una zorra hambrienta y sin tener que llevarse a la boca lo vio, se precipitó…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.