aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 191

Las liebres y las ranas

En cierta ocasión se reunieron las liebres y deploraban entre sí su propia vida porque era insegura y llena de temor; eran, en efecto, víctimas de hombres, perros, águilas y otros muchos animales. Así pues, era mejor morir una vez que temer de por vida. Pues bien, habiendo determinado eso, se precipitaron al pantano para arrojarse a él y ahogarse. Pero las ranas, situadas alrededor del pantano, cuando oyeron el ruido de su carrera, enseguida saltaron al agua. Una de las liebres, que parecía más sagaz que las demás, dijo: «¡Deteneos, compañeras, no os consideréis indignas!, pues, corno veis, también hay otros animales más temerosos que nosotras».

Los desdichados se consuelan con otros que sufren desgracias peores.
Moraleja
El boletín

Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.