En cierta ocasión se reunieron las liebres y deploraban entre sí su propia vida porque era insegura y llena de temor; eran, en efecto, víctimas de hombres, perros, águilas y otros muchos animales. Así pues, era mejor morir una vez que temer de por vida. Pues bien, habiendo determinado eso, se precipitaron al pantano para arrojarse a él y ahogarse. Pero las ranas, situadas alrededor del pantano, cuando oyeron el ruido de su carrera, enseguida saltaron al agua. Una de las liebres, que parecía más sagaz que las demás, dijo: «¡Deteneos, compañeras, no os consideréis indignas!, pues, corno veis, también hay otros animales más temerosos que nosotras».
Los desdichados se consuelan con otros que sufren desgracias peores.Moraleja
Nº 9El ruiseñor y la golondrinaUna golondrina aconsejaba a un ruiseñor que anidara bajo el mismo techo que los hombres y con ellos habitara como ella. El ruiseñor dijo: «No quiero…Leer la fábula →
Nº 75El ruiseñor y el murciélagoUna noche cantaba un ruiseñor en su jaula colgado de una ventana. Un murciélago oyó su voz y acercándose le preguntó por qué callaba durante el día y…Leer la fábula →
Nº 78El viejo y la MuerteEn cierta ocasión un viejo que había ido a cortar leña recorría un largo camino cargado con ella. Tras dejar la carga en el suelo a causa de la…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.