Una noche cantaba un ruiseñor en su jaula colgado de una ventana. Un murciélago oyó su voz y acercándose le preguntó por qué callaba durante el día y por el contrario cantaba de noche. Aquél le contestó que tenía sus motivos, pues en cierta ocasión, mientras cantaba de día, lo atraparon, por lo que desde entonces se había vuelto prudente; a lo que el murciélago dijo: «No tienes que protegerte ahora, cuando de nada te sirve, sino antes de que te atraparan».
El arrepentimiento tras las desgracias es inútil.Moraleja
Nº 7El águila herida por una flechaEn lo alto de una roca estaba posada un águila, tratando de cazar liebres. Un hombre, disparándole con un arco, la hirió y la flecha penetró hasta…Leer la fábula →
Nº 9El ruiseñor y la golondrinaUna golondrina aconsejaba a un ruiseñor que anidara bajo el mismo techo que los hombres y con ellos habitara como ella. El ruiseñor dijo: «No quiero…Leer la fábula →
Nº 29Las zorras a orillas del MeandroEn cierta ocasión, se reunieron unas zorras junto al río Meandro, queriendo beber de él. Como el agua se precipitaba con un ruido estrepitoso, aun…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.