aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 239

Las moscas

Unas moscas revoltosas se comían la miel derramada en una despensa, y por el dulzor del manjar no se marchaban. Al no poder echar a volar por habérseles pegado las patas, y medio ahogadas, dijeron: «¡Desdichadas de nosotras que perecemos por un corto placer!».

Para muchos la glotonería es causa de múltiples males.
Moraleja
El boletín

Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.