Ratones y comadrejas estaban en guerra. Los ratones, siempre vencidos, se reunieron para tratar de ello y supusieron que les pasaba eso por su anarquía; de donde escogieron a algunos de ellos y los nombraron generales. Y éstos, como querían mostrarse más relevantes que los demás, se hicieron unos cuernos y se los ataron a sí mismos. Entablado el combate, ocurrió que los ratones resultaron nuevamente vencidos. Todos los demás, en efecto, se refugiaron en sus agujeros y se introdujeron en ellos con facilidad; pero los generales, al no poder entrar a causa de los cuernos, fueron capturados y devorados.
Para muchos la vanagloria se hace causa de males.Moraleja
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