Un cuervo mutilado de uno de sus ojos salió al encuentro de unos que iban de viaje de negocios. Ellos se volvieron y uno era partidario de retroceder, pues eso señalaba el presagio; el otro, respondiendo, dijo: «Y cómo nos puede predecir el porvenir éste que ni previó su propia mutilación para evitarla?».
También, los hombres que se despreocupan de sus propios asuntos también están desacreditados para dar consejos al prójimo.Moraleja
Nº 261El caminante y la FortunaUn caminante que ya llevaba un largo trecho, rendido por la fatiga, se echó a dormir tumbado junto a un pozo. Estaba ya casi a punto de caerse y la…Leer la fábula →
Nº 297El niño que se bañabaEn cierta ocasión un niño que se bañaba en un río estuvo en un tris de ahogarse. Al ver a un caminante, lo llamó para que lo socorriese. Este…Leer la fábula →
Nº 350La golondrina que presumía y la cornejaLa golondrina dijo a la corneja: «Yo soy virgen y ateniense, princesa e hija del rey de Atenas» y añadió el episodio de Tereo, la violación y la…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.