Dos amigos caminaban juntos. Apareciéndoseles una osa, uno subió apresuradamente a un árbol y allí se ocultó; el otro, a punto de ser atrapado, se echó al suelo y se hizo el muerto. Cuando la osa le acercó el hocico y husmeó a su alrededor, él contuvo la respiración, pues dicen que este animal no toca a un muerto. Al retirarse la osa, el otro bajó del árbol y le preguntó qué le había dicho la osa al oído. Este dijo: «Que no camine de ahora en adelante en compañía de amigos que no permanecen al lado en los peligros».
Las desgracias prueban los auténticos amigos.Moraleja
Nº 256Los caminantes y el hachaDos hombres caminaban juntos. Habiendo encontrado uno un hacha, el otro le dijo: «La hemos encontrado». El primero le corrigió: «No debes decir "la…Leer la fábula →
Nº 17El cabrero y las cabras montesesUn cabrero que había llevado sus cabras a pastar, al ver que se mezclaban con otras monteses, al caer la tarde, a todas las hizo entrar en su cueva.…Leer la fábula →
Nº 117La víbora y la culebra de aguaUna víbora solía ir a beber a una fuente. Una culebra de agua que vivía allí trató de impedírselo, molesta porque la víbora no se contentara con el…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.