Dicen que los monos engendran dos crías y que aman a una de ellas y la crían con cuidado, en cambio a la otra la aborrecen y la abandonan. Ocurrió, por una cierta suerte divina, que la más mimada, abrazada dulce y estrechamente a la madre, se ahogó y la desdeñada salió adelante.
La suerte resulta más poderosa que la previsión.Moraleja
Nº 23Los pescadores que pescaron piedrasUnos pescadores tiraban de una red. Y, como era pesada, daban saltos de alegría, pensando que habría abundante pesca. Pero cuando, al arrastrarla…Leer la fábula →
Nº 295El niño y el león pintadoUn anciano cobarde que tenía un hijo único, valeroso y apasionado por la caza, lo vio en sueños muerto por un león. Temiendo que el sueño se hiciese…Leer la fábula →
Nº 1Los bienes y los malesLos bienes, como eran débiles, fueron perseguidos por los males, y subieron al cielo. Los bienes preguntaron a Zeus cómo habían de estar entre los…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.