Unos pescadores que habían salido de pesca, aunque se fatigaron durante mucho tiempo, nada capturaron, y, sentados en la barca, estaban desalentados. En eso, un atún perseguido, que se precipitaba con gran estrépito, saltó, sin advertirlo, a la barca. Los pescadores lo capturaron, se lo llevaron a la ciudad y lo vendieron.
Muchas veces lo que no proporcionó el oficio, lo otorgó la suerte.Moraleja
Nº 23Los pescadores que pescaron piedrasUnos pescadores tiraban de una red. Y, como era pesada, daban saltos de alegría, pensando que habría abundante pesca. Pero cuando, al arrastrarla…Leer la fábula →
Nº 1Los bienes y los malesLos bienes, como eran débiles, fueron perseguidos por los males, y subieron al cielo. Los bienes preguntaron a Zeus cómo habían de estar entre los…Leer la fábula →
Nº 50El truhánUn embaucador apostó con alguien que demostraría que el oráculo de Delfos mentía. El día fijado tomó un gorrión, lo escondió bajo el manto y se…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.