Démades el orador hablaba un día en la Asamblea de Atenas, y como los atenienses no le prestaban la más mínima atención, les pidió que le permitiesen contar una fábula de Esopo. Al consentírselo ellos, comenzó diciendo: «Deméter, una golondrina y una anguila hacían el mismo camino; cuando llegaron a un río, la golondrina echó a volar y la anguila se sumergió». Y, después de decir eso, se calló. Y al preguntarle ellos: «Y bien, ¿qué le pasó a Deméter?», dijo: «Está irritada con vosotros, que os desentendéis de los asuntos de la ciudad y os dedicáis a las fábulas de Esopo».
También, son insensatos los hombres que se preocupan poco de lo necesario y prefieren lo que se hace por placer.Moraleja
Nº 8El ruiseñor y el halcónUn ruiseñor, posado sobre una alta encina, cantaba según su costumbre. Un halcón, al verlo, se lo llevó consigo. El ruiseñor, viendo que su fin…Leer la fábula →
Nº 21Los gallos y la perdizUn hombre que tenía gallos en casa encontró en venta una perdiz domesticada, la compró y la llevó a casa para criarla junto con éllos. Como éstos la…Leer la fábula →
Nº 24El pescador que tocaba la flautaUn pescador experto en tocar la flauta se acercó al mar con su flauta y sus redes y, situado sobre una roca saliente, tocó primero la flauta,…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.