En cierta ocasión un gallo comía juntamente con un asno. Al acercarse un león al asno, el gallo gritó; y el león —pues dicen que éste teme la voz del gallo— se puso a huir. El asno, creyendo que huía por él, echó a correr en pos del león. Lo persiguió un buen trecho hasta donde ya no llegaba la voz del gallo, y el león se volvió y lo devoró. Este, mientras moría, gritó: «¡Desdichado de mí e insensato!, pues no siendo de padres luchadores ¿qué me impulsó a luchar?».
Muchos hombres a propósito se enfrentan a los enemigos cuando están en condiciones de inferioridad y así mueren a manos de éllos.Moraleja
Nº 199El león, la zorra y la ciervaUn león que, enfermo, estaba echado en una sima dijo a su amiga la zorra con la que tenía relación: «Si quieres que yo sane y viva, trae a mis manos…Leer la fábula →
Nº 219El lobo orgulloso de su sombra y el leónUn lobo vagaba por lugares desiertos al caer la tarde. Al ver su sombra alargada, dijo: «¿Cómo voy a temer al león con el tamaño que tengo? Si mi…Leer la fábula →
Nº 29Las zorras a orillas del MeandroEn cierta ocasión, se reunieron unas zorras junto al río Meandro, queriendo beber de él. Como el agua se precipitaba con un ruido estrepitoso, aun…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.