Un carbonero que realizaba su trabajo en su casa, al ver que un batanero se había instalado como vecino, fue a visitarlo y le invitó a que fuera a vivir con él, explicándole que tendrían más amistad entre sí y vivirían con menos gasto al habitar en una sola casa. Y el batanero le respondió: «Para mí eso es totalmente imposible, pues lo que yo blanquee, tú lo tiznarás». La fábula muestra que no se puede unir lo desigual.
No se pueden unir naturalezas incompatibles.Moraleja
Nº 52El canoso y las heterasUn hombre canoso tenía dos queridas, de las que una era joven, la otra vieja. La mayor, avergonzada de mantener relaciones con uno más joven que…Leer la fábula →
Nº 67Las ranas vecinasDos ranas eran vecinas. Una vivía en una charca profunda y lejos del camino, la otra en él en muy poca agua. Y cuando la de la charca le aconsejó a…Leer la fábula →
Nº 143La caña y el olivoUna caña y un olivo disputaban por su firmeza, resistencia y tranquilidad. El olivo hacía reproches a la caña por débil y porque se inclinaba…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.