Dos ranas eran vecinas. Una vivía en una charca profunda y lejos del camino, la otra en él en muy poca agua. Y cuando la de la charca le aconsejó a la otra que se mudase junto a ella, donde llevaría una vida mejor y más segura, ella no le hizo caso, diciendo que le era difícil mudarse, porque estaba acostumbrada a ese lugar, hasta que ocurrió que un carro que pasó por allí la aplastó.
También, los hombres que pasan el tiempo en ocupaciones viles acaban por morir antes de aplicarse a otras más nobles.Moraleja
Nº 117La víbora y la culebra de aguaUna víbora solía ir a beber a una fuente. Una culebra de agua que vivía allí trató de impedírselo, molesta porque la víbora no se contentara con el…Leer la fábula →
Nº 7El águila herida por una flechaEn lo alto de una roca estaba posada un águila, tratando de cazar liebres. Un hombre, disparándole con un arco, la hirió y la flecha penetró hasta…Leer la fábula →
Nº 22Los pescadores y el atúnUnos pescadores que habían salido de pesca, aunque se fatigaron durante mucho tiempo, nada capturaron, y, sentados en la barca, estaban desalentados.…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.