En cierta ocasión, Hermes conducía por toda la tierra un carro lleno de mentiras, malicia y engaño, e iba distribuyendo un poco de la carga en cada territorio. Se dice que el carro se rompió de repente cuando llegó al territorio de los árabes. Éstos arrebataron la carga que iba en él como si fuera muy valiosa y no permitieron que siguiera adelante hacia otros hombres.
Los árabes son mentirosos y mendaces por encima de toda raza. Pues en su lengua no hay verdad.Moraleja
Nº 111Hermes y los artesanosZeus ordenó a Hermes que esparciera una pócima de falsedad entre todos los artesanos. Este la preparó, hizo unos lotes iguales y los distribuyó a…Leer la fábula →
Nº 260El caminante y HermesUn caminante que recorría un largo camino prometió, si encontraba algo, darle a Hermes la mitad de ello. Al hallar una alforja en la que había…Leer la fábula →
Nº 10El deudor atenienseEn Atenas, un deudor a quien el prestamista reclamaba su deuda, primero le pidió que le concediera un aplazamiento, diciendo que se encontraba en un…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.