Un león ya viejo y que no podía procurarse comida por medio de su fuerza comprendió que debía hacerlo mediante algún plan. Así que se fue a una cueva y allí, recostado, fingía estar enfermo. Y de este modo, atrapando a los animales que se acercaban a él para visitarlo, los devoraba. Muertas ya muchas fieras, una zorra que se había percatado de su astucia se acercó y deteniéndose lejos de la cueva le preguntó cómo estaba. Al responder el león «mal» y preguntarle la causa por la que no entraba dijo: «Habría entrado de no haber visto huellas de muchos que entran pero de ninguno que sale».
Los hombres prudentes evitan los riesgos al preverlos a partir de indicios.Moraleja
Nº 213El león que tuvo miedo de un ratón y la zorraMientras un león dormía, un ratón recorría su cuerpo. El león se despertó y se revolcaba por todas partes buscando al que se le había subido encima.…Leer la fábula →
Nº 6El águila con las alas cortadas y la zorraEn cierta ocasión un águila fue capturada por un hombre. Este le cortó las alas y la dejó en su casa en compañía de las gallinas. El águila estaba…Leer la fábula →
Nº 40La zorra y el macho cabríoUna zorra que había caído en un pozo llevaba largo rato en él. Un macho cabrío, forzado por la sed, llegó junto al mismo pozo y al verla le preguntó…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.