Un lobo vio a una cabra pacer junto a una cueva abrupta, pero como no podía llegar adonde ella estaba le aconsejó que bajara, no fuera a caer sin darse cuenta. Afirmaba que el prado donde él estaba era mejor, y su hierba muy abundante. La cabra le respondió: «No me llamas para pastar, sino que tú mismo careces de comida».
También, los malhechores, cuando obran mal ante quienes los conocen, son infructuosos en sus artimañas.Moraleja
Nº 15La cabra y el cabreroUn cabrero llamaba a las cabras al aprisco. Una de ellas quedó atrás, comiendo algo dulce. El pastor le arrojó una piedra con tan buena puntería que…Leer la fábula →
Nº 16La cabra y el asnoUn hombre alimentaba a una cabra y a un asno. La cabra, envidiando al asno por la abundancia de su comida, le decía: «Recibes muchos castigos, unas…Leer la fábula →
Nº 40La zorra y el macho cabríoUna zorra que había caído en un pozo llevaba largo rato en él. Un macho cabrío, forzado por la sed, llegó junto al mismo pozo y al verla le preguntó…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.