Un muro, golpeado violentamente por una estaca, gritaba: «¿Por qué me destrozas, sin que yo te haya hecho ningún mal?». Y ésta le dijo: «Yo no tengo la culpa de esto, sino el que por detrás me golpea con fuerza».
*No debe culparse al instrumento, sino a la mano que lo impulsa.Moraleja
Nº 135El milano y la serpienteUn milano arrebató una serpiente y se fue volando. Ésta se revolvió y lo mordió, y ambos cayeron desde lo alto. El milano estaba muerto. La serpiente…Leer la fábula →
Nº 195El reinado del leónUn león fue un rey no colérico ni cruel ni violento, sino manso y justo como un hombre. Durante su reinado se celebró una gran asamblea de todos los…Leer la fábula →
Nº 245El náufrago y el marUn náufrago, arrojado a la costa, se quedó dormido de cansancio. Pero cuando, ya recuperado, volvió sus ojos al mar, le reprochaba que, al seducir a…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.