En invierno las hormigas secaban el grano mojado. Una cigarra hambrienta les pidió comida. Las hormigas le dijeron: «¿Por qué durante el verano no recogiste comida también tú?». Ésta dijo: «No holgaba, sino que cantaba melodiosamente». Ellas, riéndose, dijeron: «Pues si en verano cantabas, baila ahora».
No debe uno descuidarse en ningún asunto, para no afligirse y correr peligro.Moraleja
Nº 241La hormiga y el escarabajoEn verano, una hormiga que iba por el campo recogiendo granos de trigo y cebada los guardaba como comida para el invierno. Al verla un escarabajo se…Leer la fábula →
Nº 142El caballo y el soldadoDurante la guerra, un soldado alimentaba con cebada a su caballo, compañero de trabajos y peligros. Terminada la guerra, el animal fue destinado a…Leer la fábula →
Nº 335La cigarra y la zorraUna cigarra cantaba en lo alto de un árbol. Una zorra, queriendo comérsela, ideó algo así: se situó enfrente para admirar su buena voz y le pedía que…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.