Un niño cazaba saltamontes delante de un muro y había cogido muchos. Cuando vio un escorpión, pensando que era un saltamontes, ahuecó la mano e iba a ponérsela encima. Y éste, levantando el aguijón, dijo: «¡Ojalá hubieras hecho eso antes, para que también se te hubieran escapado los saltamontes que cogiste!».
Esta fábula enseña que no se debe tratar por igual a todos, los buenos y los malos.Moraleja
Nº 107El cabrito y el lobo que tocaba la flautaUn cabrito, rezagado del rebaño, era perseguido por un lobo. El cabrito, volviéndose, dijo al lobo: «Estoy convencido, lobo, de que te voy a servir…Leer la fábula →
Nº 211El león y el toroUn león que acechaba a un toro de gran tamaño quiso apoderarse de él con engaño. Le dijo que había sacrificado un cordero y que le invitaba al…Leer la fábula →
Nº 297El niño que se bañabaEn cierta ocasión un niño que se bañaba en un río estuvo en un tris de ahogarse. Al ver a un caminante, lo llamó para que lo socorriese. Este…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.