Una cogujada cogida en una trampa, lamentándose, decía: «¡Ay de mí desdichada e infeliz voladora, no arrebaté a nadie oro ni plata ni ninguna otra cosa de valor, y un granito de trigo me acarreó la muerte!».
*Una ganancia insignificante no merece exponerse a un gran peligro.Moraleja
Nº 130Heracles y PlutoCuando Heracles fue divinizado e invitado a la mesa junto a Zeus, saludó a cada uno de los dioses con mucha cordialidad. Pero cuando entró el último,…Leer la fábula →
Nº 2El vendedor de estatuillasUn hombre que había tallado un Hermes de madera lo llevó a la plaza y trataba de venderlo. Como no se acercara ningún comprador y quisiera atraerse a…Leer la fábula →
Nº 6El águila con las alas cortadas y la zorraEn cierta ocasión un águila fue capturada por un hombre. Este le cortó las alas y la dejó en su casa en compañía de las gallinas. El águila estaba…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.