Dicen que las hienas, que cambian cado año su naturaleza, unas veces son machos y otras hembras. Y una hiena, al ver a una zorra, le reprochó que no se acercara a ella, que quería ser su amiga. Y ella, respondiendo, dijo: «No me lo reproches a mí, sino a tu naturaleza, por la que ignoro si te he de tratar como amiga o como amigo».
*No se puede confiar en quien cambia constantemente de conducta.Moraleja
Nº 60El hombre y el sátiroSe cuenta que un hombre trabó amistad con un sátiro. Cuando llegó el invierno, el hombre se llevaba las manos a la boca y soplaba sobre ellas. El…Leer la fábula →
Nº 178El perro invitado a comer o El hombre y el perroUn hombre preparaba una comida, pues había invitado a uno de sus amigos íntimos. Su perro invitó a otro perro diciéndole: «Amigo, ven aquí a comer…Leer la fábula →
Nº 225El lobo y el caballoUn lobo que caminaba por un campo encontró un montón de cebada; como no podía utilizarla de comida, la dejó y se fue. Pero se topó con un caballo y…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.