Se cuenta que un hombre trabó amistad con un sátiro. Cuando llegó el invierno, el hombre se llevaba las manos a la boca y soplaba sobre ellas. El sátiro le preguntó por qué lo hacía, y él respondió que así se calentaba las manos. Más tarde les sirvieron una comida muy caliente; el hombre tomó pequeños bocados, los acercó a la boca y sopló sobre ellos. El sátiro volvió a preguntarle el motivo, y él respondió que quería enfriar la comida. Entonces el sátiro dijo: «Renuncio a tu amistad, porque de la misma boca haces salir calor y frío».
También nosotros debemos evitar la amistad de quienes tienen un carácter ambiguo.Moraleja
Nº 178El perro invitado a comer o El hombre y el perroUn hombre preparaba una comida, pues había invitado a uno de sus amigos íntimos. Su perro invitó a otro perro diciéndole: «Amigo, ven aquí a comer…Leer la fábula →
Nº 225El lobo y el caballoUn lobo que caminaba por un campo encontró un montón de cebada; como no podía utilizarla de comida, la dejó y se fue. Pero se topó con un caballo y…Leer la fábula →
Nº 318El pastor que gastaba bromasUn pastor que apacentaba su rebaño bastante lejos de la aldea continuamente gastaba la siguiente broma: llamaba, en efecto, a gritos a los aldeanos…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.