Una hormiga que, sedienta, había bajado a un manantial, arrastrada por la corriente, estaba a punto de ahogarse. Una paloma, al verla, cogió una rama de un árbol y la arrojó al manantial. La hormiga se subió encima de ella y se salvó. Más tarde un pajarero, tras haber ajustado las cañas, capturó la paloma. Cuando la hormiga lo vio, mordió el pie del pajarero. Este, al sentir dolor, dejó caer las cañas e hizo que la paloma al momento huyera.
Se debe corresponder con agradecimiento a los benefactores.Moraleja
Nº 6El águila con las alas cortadas y la zorraEn cierta ocasión un águila fue capturada por un hombre. Este le cortó las alas y la dejó en su casa en compañía de las gallinas. El águila estaba…Leer la fábula →
Nº 57Los hombres y ZeusSe dice que en primer lugar la divinidad modeló los animales y que les otorgó a uno fuerza, a otro rapidez, a otro alas, y que el hombre, que estaba…Leer la fábula →
Nº 61El hombre que rompió una estatuaUn hombre que era pobre y tenía una estatua de madera de un dios le suplicó que le proporcionase algún bien. Pero, como a pesar de ello seguía cada…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.