Una tortuga y una liebre discutían sobre su rapidez. Y, tras fijar fecha y lugar, se separaron. Así pues, la liebre, despreocupándose de la carrera, confiada en su rapidez natural, se echó junto al camino y se puso a dormir. La tortuga, consciente de su propia lentitud, no dejó de correr y así, sobrepasando a la liebre que dormía, alcanzó el premio de la victoria.
Muchas veces el trabajo vence a una naturaleza despreocupada.Moraleja
Nº 53El náufragoUn ateniense rico navegaba junto con algunos otros. Y, como se hubiera levantado una violenta tempestad y la nave zozobrara, los demás intentaron…Leer la fábula →
Nº 22Los pescadores y el atúnUnos pescadores que habían salido de pesca, aunque se fatigaron durante mucho tiempo, nada capturaron, y, sentados en la barca, estaban desalentados.…Leer la fábula →
Nº 30La zorra con el vientre hinchadoUna zorra que estaba hambrienta, al ver en el hueco de una encina panes y carne abandonados por unos pastores, se metió en él y se los comió. Pero,…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.