Una víbora que se había introducido en el taller de un herrero pidió ayuda a las herramientas. Cuando ya otras se la habían prestado, llegó ante una lima y le rogó que le diese algo. Ésta, como respuesta, dijo: «Eres tonta si piensas llevarte algo de mí, que no acostumbro a dar, sino a quitar a los demás».
Son necios los que piensan obtener algo de los avaros.Moraleja
Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.