aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 40

La zorra y el macho cabrío

Una zorra que había caído en un pozo llevaba largo rato en él. Un macho cabrío, forzado por la sed, llegó junto al mismo pozo y al verla le preguntó si era buena el agua. Ella, contenta por la coincidencia, se deshacía en elogios del agua, diciendo que era excelente y le animaba a que bajara. Después que bajó despreocupadamente movido por su deseo, apenas hubo apaciguado la sed, miraba con la zorra la forma de subir. Y la zorra, tomando la palabra, dijo: «Sé algo útil si lo único que quieres es la salvación de ambos. Así pues, apoya tus patas delanteras en el muro y endereza los cuernos, y yo, luego de trepar por encima, también te sacaré». Atendió éste a la propuesta de buena gana y la zorra, escalando por sus patas, lomo y cuernos, llegó hasta la boca del pozo y, tras salir, se alejó. Al reprocharle el macho cabrío que había incumplido el pacto, se volvió y le dijo: «Si tuvieras tanta inteligencia como pelos en tu barba, no habrías bajado antes de considerar la forma de subir».

También, los hombres sensatos deben mirar las consecuencias de sus acciones y luego aplicarse así a ellas.
Moraleja
El boletín

Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.