Unas moscas revoltosas se comían la miel derramada en una despensa, y por el dulzor del manjar no se marchaban. Al no poder echar a volar por habérseles pegado las patas, y medio ahogadas, dijeron: «¡Desdichadas de nosotras que perecemos por un corto placer!».
Para muchos la glotonería es causa de múltiples males.Moraleja
Nº 157El tordoEn un mirto vivía un tordo. Por el dulzor de su fruto no se alejaba de él. Un pajarero, al observar que el tordo tenía predilección por ese lugar, lo…Leer la fábula →
Nº 167El cuervo y la serpienteUn cuervo que carecía de alimento, al ver una serpiente dormida en un lugar soleado, se abatió sobre ella y la cogió. Ésta se revolvió y lo mordió. Y…Leer la fábula →
Nº 2El vendedor de estatuillasUn hombre que había tallado un Hermes de madera lo llevó a la plaza y trataba de venderlo. Como no se acercara ningún comprador y quisiera atraerse a…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.