Un cuervo que carecía de alimento, al ver una serpiente dormida en un lugar soleado, se abatió sobre ella y la cogió. Ésta se revolvió y lo mordió. Y el cuervo, a punto de morir, dijo: «¡Desdichado de mí, que encontré una presa tan fácil y por ella muero!».
*Un tesoro puede traer un peligro mortal en lugar de felicidad.Moraleja
Nº 157El tordoEn un mirto vivía un tordo. Por el dulzor de su fruto no se alejaba de él. Un pajarero, al observar que el tordo tenía predilección por ese lugar, lo…Leer la fábula →
Nº 239Las moscasUnas moscas revoltosas se comían la miel derramada en una despensa, y por el dulzor del manjar no se marchaban. Al no poder echar a volar por…Leer la fábula →
Nº 135El milano y la serpienteUn milano arrebató una serpiente y se fue volando. Ésta se revolvió y lo mordió, y ambos cayeron desde lo alto. El milano estaba muerto. La serpiente…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.