Unos lobos enviaron emisarios a las ovejas para hacer una paz duradera con ellas, si cogían a los perros y los mataban. Las ovejas, insensatas, aceptaron hacerlo. Pero un anciano carnero dijo: «¿Cómo voy a confiar y convivir con vosotras, cuando aun guardándome los perros, no me es posible pastar sin peligros?».
No debe uno despojarse de su propia seguridad confiando por un juramento en sus enemigos irreconciliables.Moraleja
Nº 317El pastor que metía un lobo en el aprisco y el perroUn pastor que metía las ovejas en el aprisco estuvo a punto de encerrar con ellas también a un lobo, pero su perro, al verlo, le dijo: «Si quieres…Leer la fábula →
Nº 64El labrador y el loboUn labrador, luego de desuncir la yunta, la llevaba a abrevar; un lobo hambriento y que buscaba comida, al encontrar el arado, empezó a lamer el…Leer la fábula →
Nº 107El cabrito y el lobo que tocaba la flautaUn cabrito, rezagado del rebaño, era perseguido por un lobo. El cabrito, volviéndose, dijo al lobo: «Estoy convencido, lobo, de que te voy a servir…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.