Cuando Zeus modeló a los hombres, insufló en ellos los demás sentimientos, pero olvidó la vergüenza. Y al no saber por dónde introducirla, ordenó que penetrara por el ano. Ésta, indignada, al principio se opuso. Pero, cuando Zeus le insistió con rotundidad, dijo: «Entro con la condición de que no se introduzca Eros: si entra él, yo me saldré al instante». De aquí viene el que todos los invertidos son desvergonzados.
Los que son dominados por Eros son desvergonzados.Moraleja
Nº 4El águila y el escarabajoUn águila perseguía a una liebre. Ésta, ante la ausencia de alguien que le prestara ayuda, al ver un escarabajo, lo único que la suerte le…Leer la fábula →
Nº 66Las ranas que pedían un reyUnas ranas, molestas por su propia anarquía, enviaron embajadores a Zeus, pidiendo que les proporcionase un rey. Zeus, al comprender su simpleza,…Leer la fábula →
Nº 121Zeus y ApoloZeus y Apolo disputaban sobre el arte de manejar el arco. Cuando Apolo tensó el arco y disparó una flecha, Zeus dio una zancada tan grande como el…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.