Un cazador seguía el rastro de un león. Preguntó a un leñador si había visto huellas del animal y dónde pernoctaba; y éste dijo: «Te voy a mostrar al propio león». El cazador palideció de miedo y, rechinándole los dientes, dijo: «Busco sólo su rastro, no al propio león».
La fábula pone en evidencia a los osados y cobardes, a los atrevidos de palabra y no a la hora de actuar.Moraleja
Nº 42La zorra que nunca había visto un leónUna zorra que no había visto nunca un león, cuando por casualidad se encontró con uno, al verlo por primera vez se turbó tanto que incluso casi se…Leer la fábula →
Nº 46El hombre que prometía lo imposibleUn pobre estaba gravemente enfermo. Como los médicos habían perdido la esperanza de salvarlo, prometió a los dioses sacrificar cien bueyes y…Leer la fábula →
Nº 47El cobarde y los cuervosUn cobarde partió para la guerra. Al graznar unos cuervos, tiró las armas y se quedó quieto; luego, cogiéndolas de nuevo, prosiguió; y cuando…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.