Un cerdo se introdujo entre un rebaño de ovejas. Un día lo apresó el pastor y él se puso a gruñir y forcejear. Como las ovejas le censurasen por gritar y le dijesen: «A diario nos coge a nosotras y no gritamos», él respondió a eso: «Pero no es lo mismo cuando me cogen a mí que a vosotras; pues a vosotras os toma o por la lana o por la leche; de mí, en cambio, busca la carne».
Se quejan con razón aquellos que corren peligro no por sus riquezas, sino por su salvación.Moraleja
Nº 2El vendedor de estatuillasUn hombre que había tallado un Hermes de madera lo llevó a la plaza y trataba de venderlo. Como no se acercara ningún comprador y quisiera atraerse a…Leer la fábula →
Nº 10El deudor atenienseEn Atenas, un deudor a quien el prestamista reclamaba su deuda, primero le pidió que le concediera un aplazamiento, diciendo que se encontraba en un…Leer la fábula →
Nº 27El pescador que batía el aguaUn pescador estaba pescando en un río. Y, cuando tendió las redes y abarcó la corriente desde todos los lados, batía el agua con una piedra atada a…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.