Un cuervo cogido por una trampa prometió a Apolo quemar en su honor incienso. Salvado del peligro, incumplió su promesa. De nuevo cogido por otra trampa, olvidándose de Apolo, prometió a Hermes ofrecerle un sacrificio. Pero éste le dijo: «¿Cómo voy a confiar en ti, malvado, que te has apartado de tu primer amo y le has faltado?».
Los que se muestran ingratos para con sus benefactores no tendrán quien les defienda si caen en un peligro.Moraleja
Nº 316El pastor y las ovejasUn pastor que había llevado sus ovejas aun entinar, al ver una encina muy grande repleta de bellotas, extendiendo debajo su manto, se subió a ella y…Leer la fábula →
Nº 161El grajo y los cuervosUn grajo que se distinguía de los demás por su tamaño, menospreciando a los de su especie se unió a los cuervos y se creía digno de vivir con ellos.…Leer la fábula →
Nº 6El águila con las alas cortadas y la zorraEn cierta ocasión un águila fue capturada por un hombre. Este le cortó las alas y la dejó en su casa en compañía de las gallinas. El águila estaba…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.