Un hombre tenía dos hijas: casó a una con un hortelano y a la otra con un alfarero. Al cabo de un tiempo visitó a la primera y le preguntó cómo iban las cosas. Ella respondió que todo marchaba bien, pero que rogaba a los dioses que enviaran lluvia para regar las hortalizas. Poco después visitó a la hija del alfarero, quien dijo que no les faltaba nada, pero que pedía un cielo despejado y un sol brillante para secar las vasijas. Entonces el padre preguntó: «Si tú deseas buen tiempo y tu hermana mal tiempo, ¿con cuál de las dos debo unir mis plegarias?».
Los que intentan al mismo tiempo distintos asuntos es natural que fracasen en ambos.Moraleja
Nº 8El ruiseñor y el halcónUn ruiseñor, posado sobre una alta encina, cantaba según su costumbre. Un halcón, al verlo, se lo llevó consigo. El ruiseñor, viendo que su fin…Leer la fábula →
Nº 24El pescador que tocaba la flautaUn pescador experto en tocar la flauta se acercó al mar con su flauta y sus redes y, situado sobre una roca saliente, tocó primero la flauta,…Leer la fábula →
Nº 26El pescador y el picarelUn pescador echó la red en el mar y sacó un picarel. Como era pequeño, le suplicó que no lo cogiera en ese momento, sino que lo dejara. «Cuando…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.