aesopica.
ENFRESDEIT
FábulaNº 331

La avispa y la serpiente

Una avispa se posó en la cabeza de una serpiente y la atormentaba golpeándola continuamente con su aguijón. La serpiente, sintiendo un dolor agudo y no pudiendo rechazar al enemigo, puso su cabeza bajo la rueda de un carro y así murió junto a la avispa.

Algunos escogen morir junto con los enemigos.
Moraleja
El boletín

Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.