Una paloma, atormentada por la sed, vio en una pintura una copa llena de agua y creyó que era real. Se lanzó hacia ella, chocó contra el cuadro y se dañó las alas. Cayó al suelo y una persona que estaba allí la capturó.
Algunos hombres que, por un deseo vehemente, emprenden irreflexivamente los asuntos, sin darse cuenta se lanzan a la ruina.Moraleja
Nº 77La comadreja y la limaUna comadreja que había entrado en el taller de un herrero se puso a lamer la lima que allí había. Al raerse la lengua se produjo mucha sangre. Ella…Leer la fábula →
Nº 89La mujer y sus sirvientasUna viuda muy trabajadora que tenía sirvientas jóvenes acostumbraba a despertarlas para el trabajo de noche con el canto del gallo. Éstas, rendidas…Leer la fábula →
Nº 133El médico incompetenteHabía un médico que era un incompetente. Atendía a un enfermo y, aunque todos los médicos afirmaban que no corría peligro, aunque sería larga su…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.