Ratones y comadrejas estaban en guerra. Los ratones, siempre vencidos, se reunieron para tratar de ello y supusieron que les pasaba eso por su anarquía; de donde escogieron a algunos de ellos y los nombraron generales. Y éstos, como querían mostrarse más relevantes que los demás, se hicieron unos cuernos y se los ataron a sí mismos. Entablado el combate, ocurrió que los ratones resultaron nuevamente vencidos. Todos los demás, en efecto, se refugiaron en sus agujeros y se introdujeron en ellos con facilidad; pero los generales, al no poder entrar a causa de los cuernos, fueron capturados y devorados.
Para muchos la vanagloria se hace causa de males.Moraleja
Nº 29Las zorras a orillas del MeandroEn cierta ocasión, se reunieron unas zorras junto al río Meandro, queriendo beber de él. Como el agua se precipitaba con un ruido estrepitoso, aun…Leer la fábula →
Nº 219El lobo orgulloso de su sombra y el leónUn lobo vagaba por lugares desiertos al caer la tarde. Al ver su sombra alargada, dijo: «¿Cómo voy a temer al león con el tamaño que tengo? Si mi…Leer la fábula →
Nº 269El asno, el gallo y el leónEn cierta ocasión un gallo comía juntamente con un asno. Al acercarse un león al asno, el gallo gritó; y el león —pues dicen que éste teme la voz del…Leer la fábula →Una fábula, cada domingo, en tu bandeja de entrada.